La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) no es una universidad cualquiera. Es la Primada de América, la institución que históricamente ha formado gran parte de la dirigencia política, social y profesional de la República Dominicana. Sin embargo, hoy enfrenta un desafío mayor: reconectar su papel académico con los grandes problemas nacionales.
La educación superior no es solo formación individual; es una herramienta estratégica para el desarrollo nacional. Y en ese escenario, la UASD tiene un rol insustituible.
La UASD concentra la mayor parte de la matrícula universitaria del país. Solo en años recientes ha llegado a representar cerca del 38% del total de estudiantes de grado a nivel nacional, con más de 180 mil matriculados.
Esto significa que cualquier transformación en la UASD tiene un impacto directo en la movilidad social, el mercado laboral y la productividad del país.
Pero esa influencia debe trascender las aulas.
El país necesita que el rector de la UASD vuelva a ser una voz autorizada en los debates nacionales.
Históricamente, figuras académicas de esta universidad han incidido en procesos democráticos, reformas institucionales y discusiones clave para la nación.
Hoy, sin embargo, el rectorado ha sido percibido más como una gestión administrativa que como un liderazgo intelectual del país.
Esa visión debe cambiar. Por tal razón, el Dr. Jorge Asjana David se ha erige como el próximo rector en primera vuelta con una rectoría activa, capaz de liderar propuestas en temas como:
Reforma educativa y calidad del sistema preuniversitario
Empleo juvenil y adecuación de la oferta académica al mercado laboral
Seguridad ciudadana desde la prevención social
Desarrollo regional y reducción de desigualdades territoriales
Innovación, ciencia y tecnología
No se trata de competir con el Estado, sino de complementarlo con conocimiento, investigación y pensamiento estratégico.
Uno de los grandes problemas estructurales del país es la desconexión entre educación y empleo. A pesar del crecimiento económico sostenido, la República Dominicana ha enfrentado históricamente altas tasas de desempleo juvenil, llegando en momentos a superar el 20% en la población joven.
Esto evidencia una realidad clara: el crecimiento económico no se traduce automáticamente en oportunidades si no está acompañado de formación pertinente.
Aquí la UASD debe asumir un rol central, rediseñando su oferta académica, fortaleciendo la investigación aplicada y convirtiéndose en puente entre el conocimiento y la productividad.
La universidad no puede seguir encerrada en sí misma. Debe estar presente en las comunidades, en los sectores productivos y en la formulación de políticas públicas.
El Dr. Jorge Asjana David propone una UASD abierta, con:
Observatorios económicos y sociales
Centros de pensamiento estratégico
Programas de extensión en provincias y sectores vulnerables
Vinculación efectiva con el sector privado
El conocimiento debe salir de las aulas y convertirse en solución.
La transformación de la UASD no es solo responsabilidad interna. La clase política dominicana debe volver a reconocer en su rector una figura de orientación nacional.
El país necesita espacios de consenso, pensamiento técnico y visión de largo plazo. La UASD puede ser ese espacio.
Pero para lograrlo, debemos cambiar la forma en que concebimos su liderazgo.
La UASD ha sido, en distintos momentos, conciencia crítica, motor de cambio y laboratorio de ideas del país.
Hoy, la República Dominicana enfrenta desafíos complejos: desigualdad, empleo, educación, institucionalidad. Ninguno de ellos se resolverá sin conocimiento, sin investigación y sin liderazgo académico.
Por eso, nuestra propuesta es clara: devolverle a la UASD su rol como guía intelectual de la nación.
Porque cuando la universidad piensa, investiga y actúa, el país encuentra soluciones.
Por Carlos David Betances


