Santo Domingo. – En una masiva concentración con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, las principales centrales sindicales del país elevaron un manifiesto conjunto en el que advirtieron sobre los desafíos pendientes en materia de seguridad social, cesantía laboral y derechos fundamentales, al tiempo que reiteraron su disposición al diálogo social tripartito.
Durante el acto, que congregó a dirigentes de federaciones y sindicatos de base afiliados a la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC) y la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), sus principales líderes expusieron las principales preocupaciones del movimiento sindical dominicano.
La cesantía laboral, eje de estabilidad y defensa frente a la precarización
Rafael «Pepe» Abreu de la CNUS, intervino con una firme defensa de la cesantía laboral, calificándola como un derecho esencial para la estabilidad de los trabajadores.
“No nos pueden tratar como mercancías. Los derechos que se pierden no se recuperan fácilmente. La cesantía laboral es la única garantía real que tiene un trabajador frente al despido”, expresó.
Abreu denunció intentos de modificar este derecho en el marco de la reforma laboral en discusión, advirtiendo sobre sus posibles consecuencias sociales.
“Si se afecta la cesantía, se estaría dando un golpe mortal a la estabilidad laboral y a la paz social, especialmente en perjuicio de jóvenes y mujeres”, sostuvo.
El dirigente sindical subrayó además que, en un contexto donde una gran proporción de los hogares depende del endeudamiento, la cesantía representa un respaldo económico clave ante la pérdida de empleo.
Seguridad social en crisis: urgencia de una reforma centrada en la gente
A seguidas, Jacobo Ramos de la CNTD, centró su discurso en la urgencia de transformar el sistema de seguridad social, señalando que persisten fallas estructurales tras más de dos décadas de su creación.
“El eje de la seguridad social debe ser la persona humana, no el lucro”, enfatizó, al tiempo que recordó que el movimiento sindical ha depositado una propuesta integral ante el Congreso Nacional.
Advirtió que el gasto de bolsillo en salud supera el 40% del total, lo que obliga a miles de trabajadores a cubrir con sus propios ingresos servicios que deberían estar garantizados por el sistema, al tiempo que alertó sobre la baja cobertura del sistema de pensiones, advirtiendo sobre una posible crisis futura si no se adoptan reformas.
“Este es un momento crucial para dotar al país de una nueva ley de seguridad social. No es solo una demanda sindical, es un reclamo de toda la sociedad”, afirmó.
Deudas sociales y libertad sindical: claves para avanzar hacia la justicia laboral
Finalmente, Gabriel del Río de la CASC, abordó las deudas sociales pendientes y la necesidad de fortalecer el diálogo social como vía para alcanzar mayores conquistas laborales.
“Hoy conmemoramos los 140 años de los acontecimientos que dieron origen al 1 de mayo, momento propicio para reiterar nuestras demandas como clase trabajadora, muchas de las cuales siguen siendo una deuda social acumulada”, manifestó.
Del Río reconoció avances como los aumentos salariales sectorizados y esfuerzos por mejorar el poder adquisitivo, pero insistió en que persisten obstáculos que limitan el ejercicio pleno de derechos.
“La libertad sindical y la negociación colectiva son derechos humanos esenciales. Sin ellos, se debilita el diálogo social y se aleja la posibilidad de construir justicia social”, subrayó.
También llamó la atención sobre las condiciones de trabajadores del Estado, mujeres, jóvenes y campesinos, así como la necesidad de cumplir acuerdos con el personal de enfermería.
Las centrales sindicales coincidieron en que, además de la seguridad social y la cesantía, persisten desafíos en materia de salarios, poder adquisitivo, conciliación trabajo-familia y acceso a empleo digno, especialmente para sectores vulnerables.
El acto contó con la presencia de los ministros de Trabajo, Eddy Olivares, y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, así como de la directora general del INFOTEP, Maira Morla Pineda, entre otras personalidades de la vida pública, empresarial y social.


